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GRITAR ES EL SIGNO DE ESTAR VIVOS

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Estuve en EL GRITO, una obra de circo que recomiendo vean; siempre que piensas en circo imaginas magia, números sueltos y gran destreza corporal; son contados los espectáculos de circo que he visto que sean contundentes en la temática o la dramaturgia del espectáculo; esta obra indaga esos momentos donde los gritos son verdaderos signos de estar vivos; el riesgo que vives por la adrenalina, por ir al límite como expone Jean Genet en su Funámbulo, lo indagan en diferentes campos de la vida; saltar, caer, perder el equilibrio, suspenderse en el aire, terminan siendo la preparación para otros limites donde llevas tu cuerpo a explotar en gritos de placer, temor, dolor, o alegría. Como no gritar en una rumba, o al ver cuerpos que parecen ser esculpidos por Benjamín Víctor, o al ver sinfonías de movimiento rítmico en musculaturas que invitan a no parar de bailar, o al bailar como niños bajo la lluvia, como no gritar cuando somos felices, o cuando detonamos de pasión, aun c...

¿Para qué vivir?

Desgarrador violín rompe la historia, transforma la cotidianidad, destruye lo estable; atraviesa el alma, no es un instrumento, quizá una bala, un pito agudo que sordece perturbando la realidad, una pincelada gruesa que embalurda todo el paisaje. Es un acto que nos toma por sorpresa, yo lo equiparo con el instrumento musical, lo intento ver con poesía, una epopeya cruel, pútrida, que se burla de nuestro destino y nos remueve las bases, un terremoto que derrumba nuestros cimientos; no lo esperábamos, pero llegó. ¿Será que el ego, la ambición y el poder; no permitirá vivir con dignidad a los humanos? Vivir para servir, para actuar y aportar a otros, para intentar cambiar. ¿Servirá? No sé, sigo con esperanza en el cambio, consciente de la ruleta del destino, quizá desapareceré, me callarán, seré silenciado; nada cambiará, el mundo continuará como si nada, el olvido se impondrá, como lo ha hecho tantas veces. ¿Para qué vivir? ¿Para qué dejar semilla? Ser la ficha de juego de los que osten...

RAÍCES AGRIAS

La sed de venganza lacera la esperanza, el odio sepulta la visión y el raciocinio; acá la mentira y el engaño triunfan, siembran miedo sobre el porvenir. El perdón es mal visto en esta tierra, se extraña la muerte y las masacres; se prefiere que mueran muchos, para sentirse poderosos e intocables. Un luto me invade, me asfixia, el aire duele, sopla la muerte; la atmósfera es pesada, insoportable, carga niños repitiendo la misma historia. La boca se cubre de tierra húmeda, fosas se abren para nuevos cadáveres, sangre bañará de nuevo nuestros campos, el réquiem es el nuevo himno nacional. Ser colombiano, con estas raíces agrias, es vivir con un dolor eterno e ilógico, sangrar mientras gritamos que somos felices; dueles Colombia, y no dejas de doler.

Pensamientos Septembrinos

Y miro tus ojos, y brilla mi alma; laberinto de ensueño estar en tus brazos, enredarme en tu cuerpo, respirarte, morderte, sentirte dormida reposando en mi pecho; reír, y gozar de tu risa. Es poco el precio y mucha la ganancia, y temo las fallas, el tedio, el adiós. pero te tengo ahora y espero se extienda el momento, un minuto, una vida o una eternidad. 

SINFONÍA DE SENSACIONES

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Tuve una sinfonía de sensaciones al asistir al VI Festival de Monólogos en la García Márquez; mi interés era primordialmente ver la obra "Entradas Agotadas"; un homenaje que José Assad hace a la dramaturga colombiana Luz Amalia Peña Tovar. Pero ocurrieron varias cosas a la vez para este espectador; en primera parte encontrarme con una sala muy transformada, ni sombra de lo que mi recuerdo tiene de la antigua García Márquez, una buena inversión, sumada a la entrega y corazón del grupo comandado por Hugo Afanador, han hecho que la sala vista de gala; y esto es tan agradable a los ojos de quien ama el teatro como yo, tanto que imaginaba poder presentar mi última obra en tan grato espacio. Otra sensación me transportaba al pasado, cuando en el 2006 tome un taller de dramaturgia en el VI Festival de Teatro Alternativo; ahí tuve el privilegio de conocer a Luz Amalia Peña; quien era la docente del taller, yo había tomado talleres de dramaturgia con José Assad, Víctor Viviesca...

CONSCIENCIA CORPORAL

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CONSCIENCIA CORPORAL De pequeño siempre fui muy activo, el parque era mi espacio; salía a las 6 am y podría habitarlo hasta las 8 o 10 pm; temprano salía a trotar, luego entrenaba con mi equipo de fútbol, cuando no tenía clase, seguía jugando hasta el almuerzo, y continuaba en la tarde (o bien jugando fútbol o bien baloncesto), en las noches por lo general disfrutaba de baloncesto o micro fútbol. Me creía súper consciente de mi cuerpo, incluso en el 2001 cuando inicié empíricamente mi grupo teatral, y los entrenaba y les decía que escucharan de su corporeidad, pero sin un sentido claro de que era aquello que les pedía; al ingresar a la Universidad, tuve clases como Danza, Gimnasia y Entrenamiento Corporal; Entonces me aproximé más a las técnicas, y ahora sí creía que era consciente de mi cuerpo, me gusta el teatro físico, y que sea el cuerpo el que recree la escena; pues bien, mis conocimientos aunque amplios no se acercaban a la consciencia de mi instrumento. Sólo cuando me...

¿MAGIA, CASUALIDAD O EL HADO?

De repente brilla la mirada, un hechizo, un halo de luz me sorprendió y quedé deslumbrado, cómo, no lo sé, porqués son difíciles de dar, sólo magia que no comprende de lógicas, una bonita fantasía, un viaje sin sentido si se ve desde afuera, un crucero maravilloso cuando se vive desde dentro, tú, yo, los dos inmersos en sonrisas, besos y este hechizo que no comprende de tiempos, que nos acelera sin frenos. Mil universos deambulan todos cegados en sus egos, se cruzan pocas veces interesándose en el afuera, y cuando esto ocurre, los universos implicados suelen transformarse, ese miedo al cambio los encierra en sus burbujas, y en ese huir, no se fijan en el camino, y suelen estrellarse, y al hacerlo la casualidad les permite sumergirse en otros y a veces terminan sin saber cuál es su realidad, la que tenían o las que les ofrece este nuevo mundo. Así, por casualidad nos encontramos, y sin pensarlo mucho decidimos ser un cometa y escapar, iluminando nuestras oscuridades con la luz del...