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UNA ANGUSTIA QUE CALLAMOS

El teatro es un acto comunicativo, que nos habla sin permitir la creación de dialogo (con algunas excepciones), es decir como espectadores no podemos transformar su discurso, este ya está construido, y es el que es. El verdadero dialogo se reconstruye en nuestra mente; entre nuestra forma particular de ver el mundo a partir de nuestras experiencias de vida, y el mensaje que nos dejó la obra, sus temáticas, sus imágenes y textos. Ser espectador de teatro es una experiencia maravillosa, nos permite meternos en la mente de los creadores, y decodificar sus modos de pensar sobre “x” tema que se desarrolla en la obra, pero nuestra lectura siempre estará permeada por la subjetividad; no importa, somos dueños de nuestras interpretaciones, y entre más arte consumamos, más amplia será nuestra percepción del mundo. Ayer fui a ver el estreno de: LA CELEBRACIÓN Un Gesto Del Deseo, Premio Beca Distrital a Directores con Trayectoria, de la Orquesta Filarmónica – IDEARTES 2010. Obra dirigida por Juan...

TRILOGÍA DE LA MUERTE

Llega un momento en que el ser humano deja de ver en rosa, donde un olor fétido permite revelar que todo se está descomponiendo. Donde el mundo que nos rodea es distinto al que nos dibujaban. Entonces empieza una lucha por la individualidad, para evitar salir dañados. En esta escapatoria, no nos importa a quien arroyemos, lo importante es salir avante. Entonces es difícil auto-descubrirse, como otro virus, otra infección fétida del ser humano. Está trilogía no busca juzgar al individuo, por el contrario, expone una estructura social, que juega con las vidas, donde se ha perdido el respeto, tanto de la vida como de la muerte. Entonces el ser despierta deseos que no pueden ser vistos. Donde el hombre muestra su debilidad, su fragilidad. La obra está compuesta por tres monólogos: 1. Te ame en otros. 2. Felicidad Aparente. 3. Marioneta del poder.

MAMI

Calor que seca mis lágrimas, Palabras frías para enderezar mi camino, Voces que alientan mi lucha, Oídos que guardan secretos. Albergaste mi vida, Protegiste mi niñez, Orientaste mi juventud, Acompañaste mi madurez. No pides nada a cambio, No te interesa más que mi bienestar, No quieres que erre, No envidias mi éxito, y me deseas siempre más. Amo te existencia, Amo tus recuerdos, Amo lo que hiciste de mí, Amo que hayas sido tú.

A UNOS PASOS DE LA META

La primera imagen muestra a un hombre corriendo, lleva un número en su camiseta, su actitud es de estar punteando una competencia. Segunda imagen, el hombre frente a un espejo, se habla. Hombre: ¡Ganar! Siempre has estado en una competencia, siempre quieres conseguirlo todo fácil, esa sensación de sobrepasar a los otros. Conquistar como decía Don Juan. Te sientes tan bueno, que restas importancia a lo que digan los otros, y eso está bien, pero temes, temes a fallar, ese temor al fracaso te está impidiendo ser tú, te está encerrando, y te estas negando triunfar. Tú y tu inseguridad son tu mayor obstáculo. Ya sé porque amas saltar, son esas milésimas de segundo que estás suspendido, que vences la gravedad, que vuelas, por eso te gusta el atletismo. Cuando la punta de un pie te impulsa y sientes, y ves todo lo que avanzas en esa suspensión, hasta que el talón de la otra extremidad toca la superficie. Saltar es como conquistar; en la segunda tu suspensión es un poco más larga, luego tocas...

Trafico

Transporte masivo de emociones, trancones de esperas, autopistas a toda velocidad, sentimientos en toda dirección, conduzco sin norte, buscando la estación, donde estés tú, donde recargue mis esperanzas, de donde no me quiera apartar.

LLUVIA

Soledad, hielo, ausencia, frío. No escuchas, te indispones. Caen lagrimas, me empapo de dolor. Lo siento sin eco, cierras tus oídos. Me alejo, mi cuerpo helado. El cielo no deja de llorar. Tú te quedas sentada. Yo camino, me alejo. Un trueno desgarrador. Llora el cielo y yo triste. Cinco letras pesan. Pesan como la lluvia. Sabes que te quiero, y tú a mi. Por eso pesa la lluvia, el dolor. Pesa por herirte, AMIGA.

HIPNOTIZADO

Dos grandes perlas, tic-tac mi corazón a reventar, solo quiero deslumbrarme en el resplandor de esas lunas, aullarle a la magia de esa mirada, a esa tierna figura que porta esos dos grandes luceros, que en un instante me cautivaron, y me hicieron preso, para admirarle, para sentirme de catorce; nervios, temblor, cosquillas, me sonrojo, solo por querer ver sus ojos, por ahogarme en sus playas, y temo dejar de ser niño, me agrada sentir lo que siento, entonces respiro, cierro los ojos, y veo los suyos, sonrio, y quiero volver a verla de nuevo.